viernes, 6 de julio de 2012

El Futuro...




Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.








Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.


Julio Cortázar.



jueves, 5 de julio de 2012

Volverá...

... y volverá la primavera
cuando los grises tonos en las chimeneas
dejen de brotar,
cuando ya no vivas abrazada
a su recuerdo
y cuando las lágrimas de nostalgia
te dejen de rodar...

Cuando la primavera seas tú...
ella llegará.

Volverá la noche pagana
con amaneceres venturosos
y las ganas de no decir:
¡Jamás!

miércoles, 4 de julio de 2012

Noche pagana...


Llegará tarde. Se le va agotando el tiempo.
Se mira, deprisa, y se da los últimos retoques ante el espejo.
 
Eyeliner verde mar en los párpados. Un brillo natural, parecido al tisú, en los labios. En la frente un bindi... pequeño e irisado.
El antifaz, exigido, en la mano.
 
Ya casi ha llegado y aún lleva la cara al descubierto, intentando cerciorarse que su trasnochado amante ha llegado.
 
Piensa, ilusionada: En esta velada medio herética danzaré en las hojas de su tronco, en la cornea de su aforismo, en lo perpetuo de sus latidos...
 
 
Pasan las horas acompañada del hueco de su ausencia...
¿Para qué corrió tanto?
 
Seguirá como llegó... sola.
La piel se le volverá cristal, allá, donde el sol se esconde, en el jardín al que nadie llega, en los conjurados frunces de la noche.
 
En su desengaño... desabrazará la distancia y en su no saber qué decir el silbido del silencio le arrebatará letras, sinónimos envueltos en antónimos, ilusiones y... todas las palabras.
En un abracadabra el inminente adiós se las ase amotinadas y en semejante apresamiento serán enterradas en el cementerio de los charcos no nadados y de los besos no besados.
 
Buscando un haz de luz entre los reflejos perdidos va regresando.
Las pinturas de su rostro se borraron, pálidas, cuando lo  impronunciado se propagó en un suspiro, silencioso, ahogándolo su garganta.
Porque hay palabras, sentimientos y emociones que no se llegan ni escribir ni a pronunciar, ya que ni las leerán, ni escucharán.
 
Y en el camino de vuelta irá pensando que en su huída perdió los zapatos, pero que no los buscarán... que no tiene ni carroza ni calabaza, sólo sus pies descalzos para regresar y que el amor no es ni sencillo, ni humano... y que para muchos es algo relegado.
 
Sigue el cielo oscurecido. Vuelve a sus dominios de donde no debió marchar... Aún tiene horas para dormir y lo hace con prisa para olvidar.
A ésa noche pagana ya no regresará jamás.
¡Jamás!
 
En los hilos de su cielo se quedará como antaño: hechizada, sola, rendida y colgada... de una estrella o de cualquier astro, pero no de un mortal, ni de un inmortal  simulado.


domingo, 1 de julio de 2012

Con C de Cariño...




Cómo lo habrás disfrutado!

Cuatro históricos goles.

Campeones de Europa!


Campeón, tú, de mi corazón.

Ánimo...




Maneras de estar sediento...

"Por aquellos tiempos yo solía recibir proposiciones indecentes y bailaba descalza entre los dos altavoces de mi equipo de sonido, en una atalaya improvisada. El mundo rodaba encima de nuestras cabezas de forma criminal, pero nos empeñábamos en morder sólo el lado bueno de la sandía. El rojo, siempre el rojo. En eso llegaste tú, ya te digo. Yo guardé mis armas de fuego y te llevé al mar. Tú te dejaste hacer, porque en el fondo lo hacías todo. Me encrucijabas. Tu improvisación en mi vida fue como algo cuidadosamente escrito desde los tiempos del látigo y la ruina, como la sorpresa que uno espera y teje, y teje, y traga. Y llega. De todos modos sabes que ésta no es mi historia, sino la tuya. Yo sólo presté la piel y otras cosas más importantes.

Te llevé al mar; pero antes estuvimos horas detenidos, como si estuviéramos solos, con esa forma de estar de los hermanos, de los espejos enfrentados, haciendo de los minutos una partida ganada, mirándonos de vez en cuando, tocándonos casi siempre, convirtiéndolo todo en sexo: la clavícula mojada, el bandoneón de la canción número quince, las gafas, los cojines del sofá, las baldosas calientes del suelo del tercer piso, letras de Neruda, los anillos de nuestros dedos, la criptografía de nuestros cuerpos.


Orgasmos, al fin y al cabo, que nos dieron un poco de vida, aunque nos supieran a muerte (por eso quizá lloré, no te asustes: también sé llorar de placer). Estuvimos horas detenidos, electrocutados, siendo sólo lo que éramos. Ni más ni menos de lo que éramos. Haciéndonos caso.

Luego te llevé al mar."


                                                                                                                                   Del libro:
"Cuatro veces fuego"
Lara Moreno.



 


sábado, 30 de junio de 2012

Refugio en "B"...




El trigal huele a derrota.
Me turba su ronco ladrido oscurecido
jadeando delirios en ése rudo aullido.
 
Desgrano, como si fuera maíz, el temor
amasando la tentación de irme sin aviso
troquelando la llave sin tija, sin giro.
 
El frío repta por el cristal de mi copa
tornando toda terneza en acedía;
brechas de acuidad cercenan,
sin acatamiento, la deliberada huída.
 
Desasosiego y quietud
nacen y viven abrazados.
A veces, batallan...
consumiéndose soñando.
 
¿Cómo será el dejo de su labio?.
Imagino la directriz de sus manos.
 
Me estremezco y... me quedo
a sabiendas de que él será...  ya,
sin enmienda, -en negro-,
el refugio de mi oscilación.
 
Mi estuario... Mi único verano.
 
 
 






viernes, 29 de junio de 2012

Tuya de ti...




" Nos han dejado sin secretos, mi amor. Esa soy yo, esclavo y amor, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo. Lenta masturbación, yo. Chorro de almíbar, yo. Dédalo y sensación, yo. Ovario mágico, semen, sangre y rocío del amanecer: yo. Esa es mi cara para ti, a la hora de los sentidos.


Esa soy yo cuando por ti, me saco la piel de diario y de días feriados. Esa será mi alma, tal vez.

Tuya de ti. "


Elogio de la madrastra.

Mario Vargas Llosa.





lunes, 25 de junio de 2012

Antes de que expire el alba...


Éramos jóvenes y soslayados
cuando nos encontramos.
Han pasado desde entonces 
unas cuantas lunas
y unos pocos anuarios.
 
Como si una clase geográfica fuere
me mostrabas que había otro país
en un mapa imaginario,
para mí desconocido y codiciado.
 
Haciendo más nada,
... te alejabas.
 
Ya me hice mayor.
Tengo los apéndices de mis costados
amustiados; 
tú tal vez no, pero mis talones crepitan
derrengados.
Rielo, toda yo, como un eterno suspiro
inmerso
en regatos de aguas que soldaron
las alas y los pasos,
en estos morados intervalos.
 
Ven
avivemos lo inconcluso como al fuego
y atisbemos lo prorrogado.
Vaciemos en el beso que no te daré
el bullicio de la calma
y en el abrazo que no me darás
angostemos la marcha...
antes de que expire el alba.
  
Ven
vuelve a dibujarme el mundo
al otro lado del mundo
y aléjate, si quieres,
-como hiciste otras veces-
diciéndome... nada.
 
Ven,
que hoy llovió, inesperadamente,
y de las nubes grises
cayeron grises lágrimas.
Ven,
que yo sola todas no las puedo libar
y se anegará, en su charco, mi seca vaina.
Ven,
antes de que expire el alba.
 
No te enerves, no te rentendré
más de lo que dura el corto vuelo
de una mariposa rauda
que cada día renuncia a la vida
antes de que expire el alba.
 
 
-¿Vendrás?
-Te espero.

domingo, 24 de junio de 2012

En este lugar...


En este lugar 
donde enjugan el sollozo las estrellas,
donde sólo las "sin-razones" hablan
y es el fuego el que se quema en las hogueras.
 
Donde crecen amapolas de terciopelo escarlata
que con sus estambres van cosiendo primaveras
haciendo impermeables argénteos con las corolas
para cubrir del invierno, en mi cielo, las goteras.
 
En este lugar
donde la brisa viene a esbozar mi cara,
hoy, además, tri-rayada a dos colores
por haber jugado y ganado España.
 
... Aduzco a San Juan, que no a San Antonio,
que ya tengo novio, aunque él...
ni lo sepa, ni me sepa,
ni me viva, ni me quiera.
 
Le invoco, sí... para que retenga
las mariposas en mi corazón,
las hormigas en mi espalda
y en mi tripa las luciérnagas.
 
Mi tiempo es efímero
y la magia sempiterna
y no quiero tantos ratos de apagones, 
ni respirar tanto éter de tristeza.
 
Bajo la pérgola de las nubes
esta corta noche se me hará perpetua
al destapar la caja de mis sueños dormidos
aún sabiendo que de la agripnia seré presa.
 
Los iré despertando con cuidado,
para soñarlos sin chamuscarlos
y volver, de nuevo, a mantenerlos
rozagantes y atesorados.
 
No necesitarán sus llagas de tiritas,
hasta el próximo crepúsculo de solsticio
aunque alguna vez, sin precisar,
sean regados con llanto y castigo.
 
 
Nos volveremos a encontrar.
Aquí,
en La Noche de San Juan,
... en este lugar




sábado, 23 de junio de 2012

Amigo...

Arribaste en mi infiel orilla
con el badaje de la melodía.
Asentaste tu presencia invisible,
callada, al filo del mía.

Derribaste palabras y hechos
entre sueños acabados.
Esperaste a ser percibido
con la serenidad 
tronchada en pedazos.

Deshojaste tardanza y ausencia
con la paciencia aniquilada.
Recogiste cada uno de mis latidos,
naufragados,
sin que yo supiera que eran rescatados.

Cortaste la venda que cubría mis ojos;
la seda de la devoción los había cegado.
Aunque muchas veces, todavía,
quisiera tejer ceguera y sordera
tú... ya no me has dejado.

Amigo, gracias por tus desvelos.
Nunca pude imaginar
que un ángel tan desinteresado
me estuviera custodiando.





lunes, 18 de junio de 2012

Mudanza...

 

Volando a hurtadillas entre susurros sin dueño
encero la cuerda por la que me deslizo
soterrando todos los afluentes
que iban a desembocar a mi yerto río.
 
Como furtiva cometa vagabundeo
visitando los oscuros laureles proscritos
con la certeza de que habité... 
pretérita del cóncavo destino.
 
Allano la estepa que cubre mi piel, 
en esta atardecida andanza,
aún, buscando en la hipotenusa de la intemperie
el coseno de tu regazo
y la estampa de tu voz callada.
 
-Disyuntiva fallida: ...no son halladas.-
 
El jamás del soñar, tú, en mi mismo sueño;
ni el latir, yo, en el jamás... de tu mismo tiempo
corroboraron la innegable imposibilidad
de hacer de los charcos un aguazal nuestro.
  
Zarpo...
 
Me alejo con toda la arena de aquella playa en los ojos
y con toda la sal de aquel mar en la garganta
sustentando al presente con el pasado
y reteniendo algunos litros de Océano para el alba.
 
Ésta estirpe de mi piel que quiso ser lienzo en tus dedos
ésa sed de tu boca que en la mía se convertía en veneno
danzan sin recuerdos hacia otras partes,
otros planisferios, otras fuentes, otros puertos.
 
Besando la superficie del olvido al recordar lo que olvidé
en los lapsus en los que soy acotada por el láudano del ayer,
-sello mis íntimos pasos hacia el quicio de otro... vergel.-
 

sábado, 16 de junio de 2012

Alrededores de la luz...


Casi sin ver la realidad del día
ni la certeza de su claridad
ando en busca de ti, de los vestigios
de unos años, de un mar , de unos lugares.

Porque la sombra avanza y los astros escriben
sus órdenes fatales en mi frente,
y es triste a solas proseguir la angustia
de los caminos que iniciamos juntos.

Pensar un cuerpo es inventar la noche
de las islas perdidas, el fulgor
olvidado en los brazos de la hierba.
Es difícil ahondar en el silencio,
llenar de amor el hueco que el instante
abre en el grito con que te pronuncio.

No escucho la presencia de tus pasos
vigilando la herida de los versos escritos,
ni el temblor desolado de la tarde
deja en mi voz el poso transparente
de lo que ardió y se fue y es ya elegía.

Seguir es regresar, volver al borde
del lecho aquel, de la blancura en llamas.
La soledad me dicta letras anochecidas
y las horas se duermen en el pulso del tiempo.

Vuelve a llamarme. Esparce tus designios
en las proximidades de otra hoguera.
Se acabará el sonido del invierno,
la mirada extendida, la sed de las palabras.
El deseo que recuerda el color de unos ojos
descansará en la tierra que conoce.
Las calles arderán a mediodia
y cantará la luz entre mis manos.
 
 
                                                               Eloy Sánchez Rosillo  (España, 1948)
                                                                 




Gracias -pscec-







sábado, 9 de junio de 2012

Herejía...


En la cadencia de la media luz que se cuela tras la cortina en este ígneo día
el tiempo parado crepita deprisa ante las caléndulas matizadas y frías
latiendo vida que sin serlo es donada peregrina en las arterias tupidas
derramando la linfa remanente en la alacena del soñoliento y velado mediodía
 
al son del requiebro del suspiro que danza cuando, sin querer, le unge
enlosando de estertores la cuadratura de cada centímetro de la garganta
porque sólo él hacía volar a ésta pluma de pájaro... párrafo tras párrafo
al ser el alma, estancada y despojada, caminada por la estría de su palabra.
 
-Quizá sólo fuera una herejía que se cernía en los trasluces de una ventana frágil y lacerada...
esperando reposar en cualquier ojos embelesados y no en los que, ortodoxos, le contemplaban.-
 
 
 

sábado, 2 de junio de 2012

Fuiste y serás...
















Me diste tu inmenso cariño
sin pedirme nada a cambio
me lo regalabas a diario
aún en los momentos
que no te hacía caso.


De los ocho hermanos
fuiste la más rubia, la más pequeña,
la más callada y la más guapa
y cuando te quedaste sola...
la más lista, la más revolera,
la más escandalosa y la más espabilada.

Fuiste la tercera en nacer,
la última en abrir lo ojos,
la primera en ver el mar,
la primera en pisar la calle,
a la que más se te quiso
y la única que te quedaste.

Tu madre, para acompañar a mi padre, 
se marchó hace casi doce años,
y las dos, tú más a mí que yo a ti, nos consolábamos.
Ellos, se fueron los dos juntos...
Hoy, tú sola, te has empeñado en ir a buscarlos.

Cuando llegues hasta ellos diles
que mi recuerdo ni un minuto les ha fallado
como tú... en mi corazón, para siempre, 
se adentraron.

En mis manos caíste con el primer respiro,
y en mis manos, con el último, te has ido.
Rubi, me diste toda tu vida,
me diste todo tu tiempo,
y ahora me has dejado huérfana
y no encuentro consuelo.

Os puedo decir que cumplió el 25 de Mayo 14 años y hasta el último momento se comportó con la alegría y con el brío de una cachorra.

Era tan noble como sólo ella sabía serlo, jamás mordió ni hizo daño a nadie.

Sé que todos los animales son especiales, pero... no todos iguales.

Sé, también, que no la olvidaré en lo que me resta de vida, pero hoy se me hace tan duro no poder mirar esos ojos tan limpios; no poder tocarla... que me acaricie y acariciarla.

Creo que ya tendré para siempre los pies fríos que era donde ella se tumbaba... (no a mis pies, sino encima) hiciera calor o frío.

No puedo decir que la quise, porque la seguiré queriendo siempre, siempre... desde el alma.
(Como ella a mí).

(30-05-2012)



martes, 29 de mayo de 2012

Misiva...

Ya ves...
 
A la casa ya le pusieron la última viga.
Está... casi, casi terminada,
pintada, amueblada y decorada.
Unos retoques para ser habitada y... lista.
 
En las ventanas unos sencillos visillos
que resguardan de las indiscretas miradas
la intimidad de sus moradores
aunque dejen entrar a los rayos del día.
 
Unos cuadros, de diferentes tamaños, 
en una de las paredes del salón;
en otra, la cómplice chimenea... presta
para acoger a las tardes álgidas y frías;
con leña, un avivador y largas cerillas.

Un piano blanco, chico y vertical,
para solazarse con su tenue melodía
en los momentos que destilen lluvia,
y para que enmele la melancolía.
 
El único dormitorio tiene una yacija con dosel,
mariposas transparentes en las esquinas
un chiffonier con dos marcos: uno para mi foto
el otro, si tú quieres, para la tuya;
y espacio en los rincones para que quepa la fantasía.
 
Los estantes, imitando al roble, repletos de libros
de historia, misterio, arte... poesía.
Una figura de un pescador
y unos cuantos elefantes, en miniatura, 
con las trompas hacia arriba.

Los instantes... vacíos
contiguos a la lejanía
esperando ser invadidos con tu risa,
contigo y tus manías...
dibujando peripecias en cada una de las mías.

Verás...

En el jardín va creciendo una enredadera,
pausadamente, sin prisa...
esperando a ser regada
si tú llegaras algún día.
 
La calle es frente al mar,
el número: bajo la luna.
Situada en la tercera fase
del polígono de la "ex-cordura".
 


Posdata:
El plano fue delineado una noche de vigilia
con el cartabón de los besos contingentes,
la escuadra de las horas proscritas;
con el portagrados de la dilatación
y por una regla... irreflexiba y clandestina.
 
La arquitecta acepta para los jarrones:
rosas, violetas, nardos y lilas.
Ternura para los tabiques;
y la lámpara disparatada de la locura
para los casquillos de las bombillas...

viernes, 25 de mayo de 2012

Medias risas...







Partes verídicos de accidentes donde los conductores trataron de resumir lo más posible la explicación de la causa del siniestro.











  • Volviendo al hogar me metí en la casa que no es, y choqué contra el árbol que tengo.
  • El otro coche chocó con el mío sin previo aviso de sus intenciones.
  • Creía que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saqué la cabeza.
  • Choqué contra un camión estacionado que venía en dirección contraria.
  • El camión retrocedió a través de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara.
  • El peatón chocó contra mi coche y después se metió debajo.
  • El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer varias maniobras bruscas antes de atropellarle.
  • Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fui directamente al terraplén.
  • Tratando de matar una mosca choqué contra el poste de teléfonos.
  • Había estado todo el día comprando plantas y al volver a casa, cuando llegué al coche, un arbusto surgió de repente oscureciendo mi visión y no pude ver el coche que venia.
  • Llevaba cuarenta años conduciendo cuando me dormí al volante y tuve un accidente.
  • Cuando llegué al cruce apareció de pronto una señal donde nunca había habido una señal de STOP antes, y no pude parar a tiempo.
  • Para evitar colisionar con el parachoques del coche de delante, atropellé un peatón.
  • Un coche invisible que salió de la nada me dio un golpe y desapareció.
  • Le dije al policía que no estaba herido, pero cuando me quité el sombrero descubrí que tenía fractura de cráneo.
  • Estaba convencido de que el viejete no llegaría nunca al otro lado de la calzada cuando le atropellé.
  • El peatón no sabía en que dirección correr, así que le pasé por encima.
  • Vi una cara triste moviéndose lentamente, cuando el señor mayor me rebotó en el lateral de mi coche.
  • La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño con la boca muy grande.
  • Cuando el coche abandonó la calzada salí despedido; más tarde me encontré en un hoyo unas vacas sueltas.














jueves, 24 de mayo de 2012

Sosiego...

Se marchó de esa manera que tenía tan estudiada:
Despacio, con un aviso callado. 
 
Alguna vez, aún, le recuerda.
Le recuerda con un falso sosiego, como algo que duda que existiera más allá de su rebelde palpitar.
Como algo que dibujó en un relámpago y que duró lo que tarda una tormenta en estallar y amainar.
 
Hoy, que está la mañana tranquila, volvió a pasear por su mente como un pariente lejano que hay que recordar de cuando en cuando.
 
Mañana tendría que llover. (Pero mañana, hoy no).
Un aguacero debería apagar los rescoldos de aquel fuego que la hizo arder de amor cuando creía, equivocadamente, que en algún rato... sólo en algún rato de los que sus veredas se cruzaban, eran dos.
Sólo los dos.
 
En su soledad vuelve a desnudar al viento, a congelar el aire y a pintar silencios.
No está él, pero sigue estando ella. Viva. Y aunque los susurros callen por si por un casual se oyera su voz... canta. Canta bajito, entonando cualquier melodía que le haga eco a la luz que filtra el día.
Y piensa, abismada:
"Fue como un juego dentro de un cuento. Seguiré guardándolo en el códice del recuerdo."
 
Le aparta, todo lo que le es posible, de su descanso mañanero para continuar viviendo el día que amaneció soleado e invita a soñar con algo más real, más cercano y verdadero.
 
Sacó del armario ese vestido que tenía arrinconado por lo estrafalario.
Irá a comprarse unos zapatos y un bolso.
Hoy, como el sol, lucirá de estreno.
 
 
 
 
Amaneció un Jueves precioso. Tú, que siempre me lees... disfrútalo.
 
Muá.
 
 
 

 

viernes, 18 de mayo de 2012

Ay... Amor.


Amor...
Te imaginas que hubieras sido:
 
Alba, y ocaso, y arrullo.
Verdad, y utópico, y posible.
Sedación y suplicio.
Fuente, y sustento, y asilo.
 
Mentor, oyente y autor.
Júbilo, dicha y ternura.
Satélite, doctrina y caricia.
Calma, fármaco y venda.
 
Claridad y ceguera.
Éxtasis y saciedad.
Certeza y azar.
Hipotermia y... llama.
 
Te imaginas que pudiste ser:
 
Profundidad y cumbre
infierno y paraíso
castigo e indulto
puerto, y puente, y mar.
 
Fragmento y totalidad.
 
¿Te imaginas haber estado
envuelto en el deseo de ser 
amado y de ser amante?
¿De saberte querido...
queriendo amar? 
 
¡Ay... amor!
 
¿Te imaginas, amor... amar?
 
 

jueves, 17 de mayo de 2012

Dúctiles ojos...


A través de un resquicio de nitidez se atisba como va ondulando la tarde hacia su ocaso.

Como se desmenuzan sus luces en sencillos tonos indígenas.

Y como la sombra de mis párpados, al vagar, queda bañada por la penumbra.



Se detienen...
volviendo, de nuevo, al poco... a pestañear,
deambulando -sin pies-;
así como en un no saber en qué lugar sedimentarse,
ni lo que han de esperar al osar posarse,
ni lo que tienen para, a cambio de lo que no les dieren, dar.

Vacilante indecisión...
 


¡Ojos fascinados que vivís tan nublados como un cerrado temporal!
Negra belleza, divinidad oscura... de una mirada.
-Tu mirada.-

¿Qué vistéis en ella para que os encadenara
hasta perecer aún sin guarecerse el día...?

Quiebra la bruñida noche... tintándoles en, frágil y dúctil, agua.



¡Bruma... tenaz!

domingo, 6 de mayo de 2012

Yemanyá...

Historia de Yemanyá, diosa yoruba traída a América por las esclavas y esclavos africanos, madre y matriz, Emperatriz del Mar y Señora de la Vida.

Yemanyá era bella, inteligente, esbelta... de senos espléndidos. Tan bella, que el guerrero Okeré fue a pedirla en matrimonio. Ella aceptó casarse, pero puso una condición:
-Tengo senos grandes para amamantar a muchos hijos e hijas. Tú, Okeré, nunca te reirás de mí ni de mis pechos.

Okeré era amable con Yemanyá y la trataba con respeto. Pero un día llegó tarde a casa. Había bebido mucho vino de palma de dendé.

Yemanyá le dijo:
-Te esperaba y no llegaste. En vez de amor, traes alcohol.

Okeré (borracho) le contestó con irónica carcajada: ¡Mujer pechuda, mira las tetas que tienes!

Yemanyá: Ningún hombre se burla de mí, aunque sea mi marido.

Yemanyá escapó de la cabaña. Llevaba consigo una garrafa con agua sagrada, regalo de su madre. Furioso, Okeré ordenó traerla viva o muerta. Al verse cercada, Yemanyá derramó la poción mágica y al punto nació un río caudaloso que guiaba a la diosa hacia el mar.


Para impedir la fuga de su esposa, Okeré se convirtió en una montaña que detuvo la corriente del río.

Yemanyá se dijo: Ningún hombre me detiene, aunque sea un guerrero poderoso

Yemanyá llamó a su hijo Changó, dios de la luz y la justicia... y Changó lanzó un rayo fulminante. La montaña se partió en dos, como un ñame cuando lo corta el machete.

Rota la montaña, el río siguió su curso. Pero sucedió que Changó vio reflejada en las aguas la sensual belleza de su madre y la persiguió para poseerla.

Yemanyá:  Ningún hombre abusa de mí, y menos un hijo mío.

De los senos opulentos de Yemanyá salieron dos fuentes de agua, más copiosas que el mismo río en que la diosa viajaba rumbo al mar.

Así fue como Yemanyá entró en el mar y estableció su reino. La recibieron los caracoles y los peces de mil colores. Y desde sus aguas, la Diosa volvió fecundas a las mujeres de la tierra.




Mucha felicidad a todas las MADRES... extensible a todas las MUJERES (aunque no tengan hijos).


Para mi mami un abrazo mucho más grande de lo que son capaces las palabras de pronunciar.





viernes, 4 de mayo de 2012

Redención...


A través de la libertad que no poseo
me rindo a los ecos de tu noche;
poblando mis labios de míticos sueños,
sembrando tu boca de ardientes brotes.
 
Erizada por el volcán de la oscuridad
e incólume ante la lava de su pasividad,
me embriagué del silencio de tu aliento;
silencio sugerente, aliento mortal.
 
Enterrando mis manos en la deidad de tu pelo
tejiste el destrenzado deseo en mi pecho
desde el esclavo púlpito de la furtiva culpa
hasta la dulce condena del urgente beso.
 
Benévola fue la llama que nos conturbó
redimiendo, ilícitamente, en un después
a la roja ternura con la que me amaste,
a la blanca pasión con la que te amé.
 
 
 
 

jueves, 3 de mayo de 2012

Posada...

Daba vueltas en círculo, con grandes zancadas,
no sabiendo qué quería, ni a quién buscaba.
Ha llamado a mi ventana para pedir asilo,
pretendía la mejor yacija y el mejor vino.
 
Sal por la misma cancela por la que te colaste,
lumbrera oportunista y apagada,
tengo otros huéspedes que son astros
y me aluzan y dan calor... sin pedir nada.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Restaurar...


Se ha oxidado el éter del reborde del martes;
huele a la viciada humedad de lo enceldado.
El tótem que me embrujaba se rompió en pedazos
pero continúo amando a cada uno de sus gajos.
 
Le recompongo, trozo a trozo, en un boceto
y el carboncillo de mi lápiz lo pinta añejo.
Mi vista, embocetada... también,
observa conmovida y perpleja
las líneas de su mirada, de su rictus,
de la marcada ironía en la curbatura de sus cejas.
 
Le doy la vuelta al ropaje del día
extrayéndole el forro y la entretela;
quedando mi rostro cubierto de rugoso lino;
a mi cuerpo, entre misteriosos tules, 
lo envuelven flores silvestres y deseosa seda.
Mis ojos visten de... apasionante belleza.
Y mi sentir... es desnudado de cautelas.
 
 
(Restauré, cosí y descosí...
pero no me siento satisfecha.)
 
                                                                                                                  


Gracias por la imagen, graci.
Un abrazo.

martes, 1 de mayo de 2012

A... veces.

Creo que el "siempre" es algunas veces... "a veces".

O es que, también, puede que los tristes ojos de una gitana hechos canción le susurren, con su alma de luna, estribillos inacabados... al Sol; y que la melancolía del recuerdo se le refleje en las melodías que, haciéndola soñar, un día escuchó... y la nostalgia le asalte al revivir lo que con ellas sintió.


O la hagan retozar entre sus notas cambiándole el día de marrón a rosazulado o inversamente.


 
Puede ser. Sólo puede, a veces... por lo que la luna cae sobre las sombras de las piedras de Madrid, enojada, al no ser vista ni escuchada... tantas veces.