viernes, 9 de marzo de 2012

"Inasequibilidad"...


Quería buscar, en las líneas de sus manos,
su camino, su castillo y su hogar.
 
Quería tejer, con agujas del cinco,
hielo y fuego... arena y mar.
 
Quería abotonar en un solo ojal...
hipótesis e inmunidad.
 
Quería cabalgar hasta la cúspide del cielo
a lomos de lo indisoluble y la indivisibilidad.
 
Quería, si las estrellas dejaran de brillar,
volver el firmamento... a programar.

 
Pero los herbívoros dientes del viento
mordían el silencio de la realidad.
 
Tras los cristales de la noche
su aliento se rompía en la oscuridad
hincándosele sus laceradas esquirlas
y sus dantescos lamentos... con ferocidad.
 
Se perdía en la lobreguez de la pusilanimidaz
al querer encontrar lo que él nunca tuvo
para... quererle dar.
 
Quería... una "inasequibilidad".


miércoles, 7 de marzo de 2012

Resurgir...



Espectrales y subliminales palabras cabalgan sobre la sombra de los sueños... seccionando el poder de las alas al hundirse la noche.

El humo de mi fuego se disipa en el viento y no llegan sus señales a donde anida mi pensamiento.

Tan inusitada es la contigüidad... que la distancia se amamanta de un perecedero horizonte imperfecto .

En mi inconsciencia toqué fondo, pero ya lúcida abandono la negra bóveda en la que se evoca la herejía...

Erijo mi deambular hacia otros ojos.

Nadie merece que la pureza de mi lágrima emane delirante y eterna.


¡Rebroto!

martes, 6 de marzo de 2012

De corazón...

Aunque nadie sea más digno de tu llanto y de tu pena de lo que lo es ella, piensa que no le gustaría verte tan triste por algo que aunque se nos haga tan doloroso y nos parezca tan injusto... es natural y es un mismo sino para todos igual.

Allí nos encontraremos desde el más joven al más mayor, desde el más blanco al más pigmentado, desde el más honrado al más deshonesto, desde el más pobre al más acaudalado...

Ella quería ya descansar.
Piensa que se marchó por voluntad propia; su fatiga ya no pudo aguardar más por ti.

Cada vez que la recuerdes, que será constantemente, inclínate y alcanza su corazón; acaríciale con una de tus sonrisas... será su mejor regalo y tu mejor consuelo.

Háblale todo lo que necesites... sentirás como te escucha y hasta obtendrás sus respuestas.

El tiempo te la irá trayendo más sosegadamente.
Déjale, poco a poco, correr.

Un beso, amiga.




lunes, 5 de marzo de 2012

Carencia...


Entre hojas ocres y secas
se ha traspapelado un adagio.
No contenía notas aceradas,
ni de congojas, ni de agonías;
no era frío, no era trágico
no había ausencias, ni mentiras.

No aludía a la negrura de la noche,
ni a la niebla del día,
ni a la tormenta entre montañas,
ni al yugo del mortal rayo,
ni al lamentable granizo,
ni a los copos de nieve que aislan.

Tantas cosas no rebelaba
que la partitura sostenía desdicha;
un pentagrama meramente alineado
que sólo las teclas del piano entendía
y en silencio, en clave muda,
por tan triste vacuidad... gemían.

sábado, 3 de marzo de 2012

Volver...



Vuelvo al asilo de la la Primavera.
A la calidez de sus primeros rayos,
al hechizo de sus colores
y la textura de sus brazos.

No vengo con más savia,
ni más sabia.
Vuelvo más abollada...
más cansada, más vieja.

Con una losa en el espaldar
que pesa más que el puro Iridio
y mide restos de vida y media.
Y la realidad saltando en añicos
con la comba de la -descreencia-.

Pero vuelvo con la probidad intacta,
la fe... casi entera,
y la raíz y el tallo y los pies
desnudos
para que se empapen
del olor y de la trama de la hierba.

Vuelvo... 
a aguardar la llegada de la Primavera.
 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Huir...


















De mis ojos a tus ojos hay un océano de dudas.
De tu boca a mi boca va creciendo la distancia.


      Huir... (al mimso lugar.)


Los ojos oceánicos... alambicando oscilaciones.
Las bocas taimadas... aumentando desemejanzas.

El crepúsculo conmina borrasca
entre esos cabos que ya no se aúnan.

Deserto para no tropezar con la desinencia.

Tan perdida como el que busca réplica
en una hoja en blanco...
intercalo pasadizos y disocio trayectos
sin escribirlos ni andarlos.

A mi unicornio se le ha secado la sed;
se le van retardando las hélices.

Miro hacia atrás y los suspiros cortan el aire
aceitunándome los labios.
  
Desbrozo la memoria...
paralizándose el progreso.

Retorno al lugar de donde nunca me fui.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El adiós...


"Íbamos a vivir toda la vida juntos.
Íbamos a morir toda la muerte juntos.
Adiós.



No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,
vivir entre otras gentes,
reírse de otras cosas,
morirse de otras penas."



(Fragmentos de Serenata, de M. Scorza.)

viernes, 9 de diciembre de 2011

Parece domingo...

Parece domingo y es viernes...
 
Recuerdo cuando te despedías el domingo (le odiaba), para mí el verdadero día de fiesta era el viernes porque te volvía a ver y teníamos horas por delante para los dos...
Recuerdo cuando impaciente te esperaba, no el viernes... sino todos los restantes días hasta llegar a él.
Qué eternidad de tiempo desperdiciado sin ti... y después qué efímero se hacía cuando ya estabas conmigo.
Pero ya es... eso; recuerdo sin sabor a domingo.
 
No sé cuando comenzaron a juntárseme los días y a no distinguirlos.
Ni cuando comenzó a ser acostumbramiento y no novedad.
Tampoco sé cuando hizo acto de presencia la rutina.
Ni en qué momento me dejaste de ilusionar.
 
Ya no se oyen los latidos que dibujaban tus pasos al sentirte llegar. Ni te los llevas al marchar.

Se han agotado los murmullos que perfilaban mis labios en los tuyos durante los antes y los después.                         
Se silenciaron los suspiros que escapaban inconscientes, encadenados, en esos días de Abril que no esperaste a que fuera viernes o domingo... para estar junto a mí.
Se secaron las aguas que destilaban tus caricias y me hacían vibrar.
 
Ya mi impulso no le detienes, mis palabras se han quedado sin dueño... no se pronuncian por ti.
Parece domingo y no me importa nada...
 
 
Parece domingo y ya... vuelve a ser viernes.
Pero es que ya... me da igual.
 
No necesito de ti.
 
 

jueves, 8 de diciembre de 2011

No digas no...





















No digas no...
 
Verás algún día en que... :
 
Despersonalizarás tu sencillez.
Sombrearás con un dorado verde tus ojeras.
Enmarañarás en tus indómitos rizos
la madurez plateada de unas sienes.
Te calzarás con sandalias enardecidas por el aire.
Y ...cubrirás tu pálida desnudez 
con el tono tostado de otra piel.
 
No digas no...
 
Porque el viento no conoce de cadenas
y puede calcinar entre metáforas
los plurales
del singular de dos mitades
cuando los corazones
proscriban sus ignotos secretos
y la palabra se quede sin arcén
donde detener su frágil silencio.
 
                                                                  No digas no...
 
 
 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Un silbidito...


Cuando se me despierta la Ternura me pongo de ñoña,  ainsss (intenso suspiro)

No os situéis muy cerca de mí, hoy, porque os contagiaréis. (Especifico: de ternura y ñoñería...)

Ah!... Lo que me dijistéis anoche de que el silencio era un parlanchín y decía tanto...
Pues eso, que escucho al silencio pero que no llego a descifrarle, interpretarle o transcribirle... muchas de sus veces.

Pasad buen día y procurad ser felices.

Lo restante os lo digo con el silencio, a ver si os enteráis.

Muás, muás


viernes, 2 de diciembre de 2011

Dar sin esperar...



Siempre me emocionó esta historia.

Dar sin esperar... por el simple hecho de amar.

Ya sé que la mayoría diréis que es cosa de ficción...


¡Feliz fin de semana!

jueves, 1 de diciembre de 2011

Como tú...

... porque cuando me buscas estoy, de buenas o de malas, pero me encuentras
porque si me ladras, ladro... a veces, si me provocas
porque si me zarandeas es porque sueño pesadillas
porque si me llamo soledad tú te bautizas adhesión
porque si lloro, lloras conmigo y nos apartamos las lágrimas
porque si me descalzo... te ríes, y si me descalzan me calzas
porque si no puedo volar... me coses a tus alas
porque si zozobro echas tu ancla hasta que emerjo
porque si mi silencio es desmesurado le seccionas
porque si mi sonrisa es acidulada la desnudas
porque si no tengo pentagrama me vistes de música
porque si mi -o- es elíptica... no me azoras
porque si me faltan letras... las robas para dármelas
porque si no tildo me tachas la holgazanería
porque si vienes me quedo y si te vas... espero

Todo esto... y más... tú... y yo... contigo.

Porque... ser amigo no es un compromiso, ni una obligación.
Es un dar sin esperar sabiendo que recibimos sin pedir.

Es... UN REGALO continuo.

¡Como TÚ!


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Discordancia...

Naces con el cuerpo al aire,  con el alma en azul, con la mente vacía, con la médula desnuda de recuerdos.

Con muchos pocos a pocos, pero con prisa... se va vistiendo nuestra osamenta de hematomas, de risas, de aflicciones, de sueños.

Nos vamos forjando con horas, con años, con instantes y momentos.
Galvanizando nuestro armazón con emociones, con fantasías, con quimeras, con tormentos.



Desgastas suelas, suturas heridas.
Kilómetros de cicatrices te acompañan y te hacen pensar que tu senda ya está curtida.

 Y cuando crees que ya lo viviste casi todo caes en la cuenta que es mucho más lo que no hiciste que con lo que te vestiste.
Te das cuenta que navegaste poco, que muchas aguas no las recorriste y que aunque todas no estén al alcance tienes sed de las que no bebiste ni conociste.
Porque nadaste y no llegaste a un puerto.
Porque caminar no es andar y quedarte. Lo mismo que sobrevivir no es vivir.

Notas que sientes cierta tiritera al mirarte un día en un antiguo espejo y ver unos ojos descobijados y opacos:; y dices que es el espejo que está fuera de nivel... Pero no te puedes seguir engañando al tantear  la piel y sentirla despojada, desarropada, sin abrigo... en cueros.

Se cubrió tu cuerpo, pero tu piel... no.

Sí, nacemos contestatarios y transigentes.

¿Cuándo comienza a fraguarse el inconformismo y a generarse la resignación?

lunes, 21 de noviembre de 2011

El mito de las Sirenas...

Las sirenas a diferencia de la costumbre popular, dentro de la tradición griega eran genios marinos, mitad mujeres y mitad aves. Su ascendencia no está clara. Según las versiones más comunes del mito, son hijas de Melpómene (musa de la tragedia) y de Aqueloo (dios del río homónimo y primogénito de los dioses-ríos). Pero otras versiones las hacen hijas de Aqueloo y Estérope, o Terpsícore (musa de la poesía y la danza) o también del dios Forcis. Según la versión de Libanio, nacieron de la sangre de Aqueloo, que fue derramada por Heracles (Hércules).
La primera mención que se conoce de las Sirenas es en La Odisea, cuando Odiseo se enfrenta a su canto en el mar. Aquí aparecen sólo dos, pero otras tradiciones hablan de tres: Pisínoe (Parténope), Agláope (Leucosia), y Telxiepia (Ligia) o incluso de cuatro: Teles, Redne, Molpe, y Telxíope.
De las sirenas se sabe que su especialidad era la música. Se cree que una tocaba la lira, otra cantaba y la otra tocaba la flauta.
Para el poeta y mitógrafo Ovidio, las sirenas no siempre tuvieron esa forma, sino que en un principio eran mujeres muy hermosas compañeras de Perséfone (diosa del mundo subterráneo y compañera de Hades), antes de que fuera raptada por Hades. Cuando sucedió el secuestro, ellas le pidieron a los dioses que les dieran alas para poder ir en busca de su amiga. Otra versión dice que su transformación fue un castigo de Démeter por no defender a su hija de Hades e impedir el secuestro. También se dice que Afrodita les quitó su belleza, por que despreciaban las
artes del amor.
Hay una leyenda que cuenta que después de la metamorfosis, rivalizaron con las musas, y éstas muy ofendidas, las desplumaron y se coronaron con sus despojos.
De acuerdo con el mito más difundido, vivían en una isla del Mediterráneo que tradicionalmente es ubicaba frente a la costa italiana meridional, más específicamente frente a la Isla de Sorrento y con la música que tocaban atraían a los marinos, que aturdidos por el sonido, perdían el control del barco que se estrellaba contra los arrecifes. Entonces las Sirenas devoraban a los imprudentes navegantes.
Varios héroes pasaron por su isla incólumes, gracias a ardides o a la ayuda de algún dios. En el caso de los Argonautas, se cuenta que pasaron muy cerca de la isla de las sirenas, pero que Orfeo, que tenía fama de cantar maravillosamente (héroe griego) hizo uso de su talento con tanta armonía y tan melodiosamente, que no las escucharon por lo que se salvaron de su terrible destino. Butes (uno de los argonautas) no pudo soportar la tentación y se lanzó al mar, pero Afrodita lo rescató.
De igual manera, Odiseo (Ulises), fecundo en ardides, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera, y él que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran. Al escuchar los cantos de las sirenas quiso soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda, que las sirenas devastadas por su fracaso, se lanzaron al mar y murieron ahogadas.
Posteriormente, las sirenas pasaron a ser consideradas divinidades del más allá, y se suponía que cantaban para los bienaventurados en las Islas Afortunadas. Fue así como pasaron a representar las armonías celestiales y es así como las dibujan en los ataúdes y sarcófagos.





No sé el autor.

Si alguien lo sabe que me lo diga y lo pongo...

Hablamos de sirenas y creo que aquí hay mucho de lo que dijimos.

Deseo que os guste.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Siempre...


Siempre...
es imperfecto mi acento cuando tiemblo.
Entre hipérboles cae el sonido...
de tu nombre.
Sigo asomándome,
despierta y dormida,
-a y en- tus transparentes ojos.
El susurro de una sonrisa nace,
despierta mi alma en el recuerdo intacto,
diario e imperecedero.
Tu presencia no me abandona
aunque tocarte no pueda.
No sé por qué te llamo
si siempre estás...
Pero es que se me escapan
esas dos sílabas
en murmullos, en grito,
en palabra...

Hoy hubiéramos compartido
velas, tarta y risa.

¡Padre!


 (Sigo siendo niña, muñeca y "mariquilla"... ¿Me ves?)





viernes, 11 de noviembre de 2011

Frío...



Frío llaman al estanque congelado
a la nieve en los tejados.
A escurrirte en las aceras
cuando en la noche ha helado.

Frío llamo yo a desvencijarse el ego
en las hélices del tiempo
cuando el sueño se vuelve nómada
y no regresa a su seno.



Frío digo yo al alejamiento
que pinta lágrimas endecasílabas
fluyendo como sangre en arteria
quebrándoseles las aristas.

Frío es la gesta de soledades
que multiplican las penumbras
tejiendo humo con esperas
en las turbulentas sombras etílicas.

Frío es notar la piel desvestida
por muchas lumbres que quieran ungirla
porque el calor que la guarecería
deslizándose se va... por las bipolares rendijas.
 
  
                                 Se ha deshojado el árbol que alcanzaba a rozar mi vista.
                                 La calidez de la mañana ya no aflora al aclarar el cielo.
                                 El aire danza sibilante a la vuelta de las esquinas.
                                 Brota otoño...

                                 Tengo... frío.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Detenida...



Como golondrina de azabache
he renacido esta mañana.
Detenida en la acrobacia
por el averno de la nada.

Detenida al despertar
por la resaca y el hambre...
Hambre de tiempo,
resaca de palabras.

Miro hacia atrás
y la aquiescencia se me sesga.
Mi voluntad ha sido incrustada;
me impide continuar... quedó varada.

Siento que soy un aquí sin allá.
Un ardiente motivo sin causa.
Un alijo de proyectos...
truncados,
muriendo entre espinas
recordando el recuerdo
y olvidando lo olvidado.

Detenida
se me rompe la voz
mintiéndome al decir
que me miento
y no traspasando la luz...
el secreto de mi verso.
 


domingo, 6 de noviembre de 2011

Tu rostro...



…ahora que te quiero
nublos se forman en mis manos
(como anillos quizás)
O son ampollas del dolor de no verte
incauto caminante (del camino)
que bajo un cielo turbulento grita
ahogando su afonía
en la derrota de seguirte amando:


que nadie sepa tu nombre
sólo yo pronuncio cuando muere la tarde
cuando la noche arriba
y entre cobijas respiro y me desangro…,


húmedo es tu recuerdo que eyacula en silencio
tu mirada se pierde cuando mira
-cuando sabe mirar-
‘Mi triste despedida’



Tu boca que deglute mi boca
donde confundes tu saliva con la mía
en un estúpido beso -que nada dice-
Que nada nos regala…


Esa eres tú. Y yo. Sólo yo
he dibujado tu alma.


Sergio Martín



sábado, 5 de noviembre de 2011

Herida de amor...


Espera.
No me cierres
del todo el corazón
que no ha salido aquel beso.
Ni aquella mirada de lumbre
que se me hizo dentro
luciérnaga.
Todavía hay un último
te quiero guardado
que se agarra a un sueño.

Espera.
Que con otra puntada
se hará más de noche.
Y el miedo siempre
se ceba con lo frágil,
con lo niño.



Espera …
¡Mira!
Si ese roce de la ropa
que fue una tormenta
en mi cuerpo…
¡Lanza relámpagos!
Si esa mano lenta
de marea
que trepidaba en su piel…
¡Empuña un arma!
Y aquella boca abierta
entregada de túnel
sombrío de placer…
¡Si enseña los dientes!

¡Espera!
¡Están asomándose!
¡Qué miradas de soldados
cercados por el miedo!

Zurce despacio.
Ciega con ellos dentro
la costura.
Que fuera del corazón
no son nada.

¡Que me duela siempre
esta herida de amor
que no se cierra!

                                                                           Rubén Lapuente.