viernes, 15 de julio de 2011

Enlaces al Cielo...



Hoy me he encontrado con una amiga de mi mami. Era su cumpleaños, 83 años.
Eeeeeh, mi madre es 10 años más joven.
(Sigo...)
Que volvía yo de que me arreglaran las uñas y me ha invitado a un café.

He recordado otro día similar, del pasado invierno, que también me la encontré cuando salía del centro de estética y que como me habían dado a primera hora la cita iba yo helaica.
Me preguntó que dónde iba tan aprisa y le dije que a casa a tomarme un café que tenía frio, a lo que me contestó que "qué coño (textualmente) vas a esperar a llegar a casa, ven que te invito yo a uno."

Entramos en una cafetería allí cerca y resulta que estaban desayunando algunas amigas de su quinta. Me senté con ellas y comenzaron a contarme sus cosas y sus chascarrillos y no os imagináis lo que me pude reír. Mucho hacía que no disfrutaba de tantas risas. Menuda marcha tenían. Vamos, que salí de allí casi dos horas después.
Ese día me pregunté que cuándo comenzaba la 3ª edad y por qué...

Y hoy, al charlar con esta mujer, he comenzado a pensar que cuánto tiempo queda de vida al llegar a esas edades.
Ya tengo tíos que sobrepasan los 80 y el recordarlo me produce escalofríos. (Lo mismo que pensar en la edad de mi perrilla, ya cumplió 13 años)
Pienso que teníamos que decidir nosotros cuando morirnos, ¿no?
Claro, que puede que también nos arrepintiéramos de habernos muerto por un disgusto, un desamor, un berrinche o una pataleta y querríamos resucitar.
Entonces tendríamos que tener más de una vida, para poder volver... ¿verdad?

Tendría que haber una escalera al cielo para poder subir y bajar.
Cuando nos sintiéramos cansados de la vida ir allí a descansar, reponernos y luego volver.
Una escalera o un puente o... las dos cosas!

¿No os parece buena idea?
¿Votamos por ello y recogemos firmas a ver si nos lo conceden?

En mi calle hay un puente
que llega al cielo:
en un lado está Topo,
al otro el abuelo.

__Corre Topo, que anoche
mientras dormías,
se te llevó una estrella
a la otra orilla.__

Anda, ven; no te asustes,
no tengas miedo,
Voy a hacerte un collar
con mi pañuelo.

Te traerán acuarelas
los querubines
para pintar la luna
de colorines.

                                                    Victoria López. (azul)
                                                          De su libro de poesía infantil: Colorines.



Mi perrilla Luna, la madre de Rubi, y mi padre... se marcharon el mismo día de aquel mítico año (el 2000). No sé de cuál de los dos fue la idea de emprender ese camino juntos. No me lo dijeron antes de irse y después no han vuelto para contármelo.
Lo que sí sé es que se fueron acompañándose de mutuo acuerdo.

Dios!... Ya han pasado casi 11 años y no hay día que no los recuerde.

Un beso.